viernes, 20 de julio de 2018

Villa caracol


Esta villa portuguesa fundada en 1903. Perteneció a un emigrante de Brasil que hizo fortuna y como tantas otras casas de estilo colonial, no podían faltar las palmeras en el jardín. La finca de la casa aun es mantenida por algún heredero pero hace muchos años que nadie habita en la vivienda, de hecho sus habitaciones están completamente vacías, haciendo destacar aun más el atractivo principal de este lugar. Una elegante escalera de caracol. De madera, estrecha y dando dos vueltas completas, la escalera da acceso al desván de la casa. Junto con sus techos, da idea de lo elegante que sería esta casa en sus tiempos de esplendor y en donde ahora solo habita el tiempo.













martes, 3 de julio de 2018

Vuelta a la casa del citroen



Dos años después, volvemos a visitar esta pequeña casita de la que parece no haber sufrido ninguna modificación. El citroen palas seguía en la puerta vecina de la casa. Como ya fue comentado, un calendario de 2004 (pista muy fiable de la mayoría de abandonos) nos informa de que en ese año aun andaba alguien por aquí y que posiblemente fuera su última vida. La casa aun conserva algún objeto interesante de la época, además de numerosos cuadros familiares que también dan pista de quien habitaba entre estas paredes. Parecía una familia numerosa aunque las habitaciones no daban para todos, quizás sea ese el motivo de una mudanza y posterior abandono de la propiedad.






























martes, 26 de junio de 2018

El hospital municipal



Cerrado en 2013, este hospital seguía manteniendo mucho material en su interior. Desde camillas de diferentes usos, lámparas quirúrgicas, monitores, incubadoras, cunas, medicinas… como si desaparecieran únicamente las personas. Y hablo en pasado ya que el hospital se mantuvo en perfecto estado hasta comienzos de 2018, cuando el lugar empezó a ser noticia de robos y vandalismo. Es por esto que nunca se deben revelar las localizaciones de estos lugares.
El hospital contaba con servicio de urgencias, salas de rehabilitación, consultorios de mujer y niños, servicio farmacéutico, zonas de radiografías y rayos X, morgue, comedor… lo necesario para atender a todo un municipio durante más de 60 años. Pero la abertura de un nuevo hospital más moderno y los problemas económicos han vuelto a encargarse de cerrar y abandonar lugares públicos tan importantes como era este hospital. Ahora en sus pasillos donde antes los pacientes esperaban su consulta solo queda el silencio y la espera de nuevos visitantes.