La villa Art decó

 

Os muestro una preciosa villa que lleva en venta demasiados años, y digo demasiados por que necesita urgentemente un comprador que la rehabilite y frene el grave deterioro que sufre cada año que pasa sin mantenimiento.

Pero nosotros no nos dedicamos a eso, si no a mostrar la decadencia que generan este tipo de lugares, ocultos para la sociedad.

Toda la casa en si es una obra maestra de principios del siglo XX. Por fuera destaca un detallado trabajo de piedra, con una arquitectura ecléctica llena de elementos neobarrocos. Por dentro, en la vivienda destacan amplios espacios, de techos altos y paredes decoradas con azulejos de colores de un estilo art decó. Una elegante escalinata central te lleva al segundo piso de vivienda y a la buhardilla, con alguna que otra cama también, típico de estas casas unifamiliares donde podían convivir más de diez personas. 

La decadencia sufrida por el paso del tiempo está presente en toda la villa. Paredes mohosas y agrietadas, techos donde ya no resisten las molduras de escayola y un mobiliario totalmente de otra época, que quedó tal y donde estaba en su último día de uso. 

Es triste, si, es como presenciar la muerte, o el final de una vida gloriosa. Pero a su vez son escenarios llenos de sensaciones y energías, las cuales intentamos plasmar con respeto y una cámara para poder mostrar este reportaje. 





































La vieja estación

 

Os voy a mostrar un lugar que muchos podréis identificar, ya que ha formado parte de la vida cotidiana de muchas personas hasta no hace mucho tiempo. 

Se trata de la vieja estación de autobuses, cerrada en 2022 por el traslado de todas las operaciones de autobuses a la nueva estación intermodal, ubicada en una zona más céntrica de la ciudad.

Cuántas veces he transitado esta mítica estación para viajar en autobús antes de tener coche. La verdad es que siempre la recuerdo bastante vacía en cuanto a establecimientos comerciales. Tenía un solpark que era una tienda de ocio con maquinas de juego, pero lo dicho, solía estar bastante vacío en general. También tenía un par de tiendas de ropa y moda, una peluquería, un pequeño estudio de grabación, un kiosko (bastante caro) y una cafetería muy sosa donde no te quedaba otra opción para tomarte un café antes de que partiera el autobús. 

Otro gran recuerdo que tengo de este lugar es ver a los breakers bailar en su esquina de la estación. Tenían un lugar a cubierto, con suelo de baldosa lisa y hasta una toma de enchufe para conectar altavoz. Allí entrenaban casi todos los días, era como un punto de reunión.

Es una sensación extraña, como de hacerse mayor, el explorar un lugar que está ahora abandonado y del que recuerdas perfectamente cuando estaba en activo. Esto con el tiempo supongo que pasará con más de un lugar. A veces es ley de vida, pero en términos urbanísticos.

A su vez es bastante triste ver como un edificio que conoces tan grande lo dejan tanto tiempo en desuso, con la de iniciativas que puede tener para la ciudad. Pero desgraciadamente ya sabemos como van de lentas estas cosas, con tanta burocracia de por medio. Mientras tanto, el espacio de la antigua estación ha pasado a ser un aparcamiento temporal, con chabolas de varios indigentes durmiendo en las inmediaciones.. 

El lugar cuenta con planes de futuro para convertirse en una zona verde y de ocio, pero también los tiene la panificadora y lleva más de cuarenta años abandonada.