Perdidos en el rural gallego encontramos esta casa con tremendas vistas a la montaña. Es la típica casa antigua gallega, con horreo, bodegas y cuadras en la parte baja. En el segundo piso se encuentra la vivienda, con varias habitaciones y un fallado lleno de cosas aun más antiguas que ya dejaban de usar, como juguetes, cintas, botellas y aparatos muy rudimentarios.
Un calendario en el pasillo del año 2000 nos indica de una forma bastante fiable los años de abandono que sufre esta casa. Desde entonces, este lugar se mantuvo cerrado muchos años. Por consecuencia, con la intensa humedad todo se fue descomponiendo poco a poco, hasta el punto de convertir la madera en mantequilla.
Camas, sillas y mesas cayeron por su propio peso tras pudrir todas las patas. La pintura de las paredes está ya toda levantada, al mínimo roce se caía. Como digo a veces, parecía un edificio de Chernobyl. Como os podréis imaginar el olor estaba super cargado, tuvimos que abrir alguna ventana para que aquello ventilase y poder hacer fotos con algo de aire limpio.
Otro lugar que pasa a ser historia de nuestra tierra. Ejemplo gráfico de una vida pasada y del despoblamiento del rural.

























































