jueves, 13 de enero de 2022

El chalet del narco

 

Como exploradores de lugares abandonados, encontramos la mayoría de los lugares rastreando por google maps. Lo hemos dicho siempre, es la mejor manera de encontrar lugares así.

En el caso de este chalet, no era el tejado si no su terreno descuidado el que delataba su abandono.

Pues bien, empezamos este nuevo año con la exploración a este lugar. Resultó sorprendente y por ello lo publicaré también como primero del año. 

Al llegar hasta allí, no las teníamos todas con nosotros, a veces estos sitios te sorprenden con gente viviendo allí a pesar de su deterioro, perros guardianes o demás percances que te hacen dar media vuelta.

Observamos que todo se mantenía tranquilo, las hiedras y zarzas invadían en sus aledaños, la finca estaba muy descuidada incluso el camino hasta su puerta de entrada. Asi que con mucha cautela nos adentramos en el terreno y sorprendentemente varias puertas y ventanas ya estaban abiertas.

Al entrar enseguida nos dimos cuenta de que la habían saqueado. Estaba bastante revuelta y había electrodomésticos fuera de lugar, como si de varios robos se hubieran sucedido. A pesar de ello, flipamos. No dábamos crédito de tal capricho. Una piscina interior cubierta en mitad de la vivienda! Toda ella conectada directamente a un pasillo circular que daba con el resto de habitaciones. Una distribución de película vamos.

Pero, ¿Quién viviría ahí? ¿Qué historia guarda este pedazo chalet? ¿Qué causó el abandono? Esas son las preguntas que siempre nos hacemos y que por lo general en viviendas particulares quedan sin resolver a no ser que preguntes a algún vecino, que no fue el caso.

Lo que estaba clarísimo es que quien mandó construir esta casa tenía mucha pasta, y parece haber un buen despilfarro de dinero en toda su construcción. Los materiales son de primera, y se puede observar en el mobiliario que queda que también es de categoría. No averiguamos gran información de sus propietarios, ni de fechas, ni de hechos pero todo apunta a alguna ilegalidad. 

Quien sabe, podemos estar ante un chalet de lujo de una pareja de ancianos o un chalet de lujo de un narcotraficante. Hagan sus apuestas e imaginaros la vida con esa piscina en mitad de la vivienda. 


























jueves, 23 de diciembre de 2021

El réquiem de una casa


Galicia está llena de tesoros dentro de este mundo de los abandonos. Cada mes intento publicar algunos de los lugares que visitamos pero tenemos muchos más en archivo, pendientes de publicar y en secreto. Y lo mejor es que aún tenemos muchos más pendientes de visitar. Todo ello y un mapa lleno de puntos por explorar hace que sigamos año tras año entusiasmados con esta incansable afición. Nos sentimos afortunados de vivir en Galicia y tener a Portugal a tiro de piedra, uno de los países europeos más bellos y repleto de lugares abandonados.

El año 2021 se termina y comienza uno nuevo cargado de nuevas y buenas exploraciones seguro. 

Quiero cerrar este año con una de las casas gallegas que más me ha sorprendido. Se trata quizás de la casa más peligrosa por la que hemos transitado. Y se trata también de la casa en la que más notamos el deterioro únicamente por el paso del tiempo, en concreto más de cuarenta años.

En estos tiempos es muy difícil encontrar una casa que se mantuviera cerrada durante tanto tiempo, expuesta durante cuarenta años a las adversidades y que encima guarde tantos tesoros dentro, sin haber sido vandalizada. 

No conseguimos averiguar a quién pertenecía, pero estamos seguros de varias generaciones pasaron en ella. 

La casa es grande, de dos pisos, aunque una parte de la vivienda estaba en ruinas, ya que se había desplomado parte del tejado. Son demasiados años de abandono encima, los techos y los suelos de madera se deshacen a casa pisada. La humedad era terrible y encontrarse con tantos objetos antiguos y mobiliario original resistiendo allí dentro fue una locura. Tristemente, muchas memorias quedarán sepultadas en este lugar. 

Tenía dos pianos de pared, aunque solo queda uno en pie, en una pequeña esquina de un salón que todavía no se ha venido entero abajo, a pocos metros tiene una montaña de escombros que ha de derrumbarlo todo en poco tiempo. El otro piano, ya no ha resistido más tiempo en un suelo hundido de madera podrida. Ha terminado estrellado en el piso de abajo, fue lo primero que vimos al entrar por la bodega de la casa. Parece que los dos pianos estaban destinados a morir aquí, como si de un réquiem se tratase.

Como en tantos otros lugares, ojalá poder retroceder unos años y lograr verla completamente intacta. Aún así, es una suerte poder ver esta casa en este estado de abandono que tanto nos gusta.