miércoles, 10 de octubre de 2018

El tren italiano



Este tren de origen Italiano lleva estancado unos ocho años en el mismo lugar, cerca de una estación de mantenimiento. Se compone de dos locomotoras a los extremos y cinco vagones, todo un caramelo a los ojos de un grafitero, asi que ya os podéis imaginar su exterior. Lo más sorprendente fue entrar y ver un interior impoluto, con apenas pisadas de gente y perfectamente conservado para volver a rodar, aunque primero habría que limpiar algún arbolillo que durante este tiempo ha crecido en las vías.

Hacía un día de mucho calor y la sensación ahí dentro se multiplicaba por dos. Además al ir en cortos, notaba el roce de las telas de araña por las piernas paseando por todo el tren. No se aprecia en las fotos pero de cada asiento al de al lado cruzando el pasillo había una. No fue nada agradable por lo que saque rápidamente algunas fotos y salí en busca de aire y agua fresca.

















jueves, 4 de octubre de 2018

Vuelta a la gran conservera



Sea el motivo que sea, si esta afición te gusta, volver a entrar en ciertos lugares siempre es emocionante. A veces encuentras rincones que aun no habías visto, que no te habías fijado o simplemente los ves de otra manera más cercana. Ahora bien, depende de su evolución no siempre es gratificante, ya que ves el degenere del lugar. El degenere ambiental o del paso del tiempo es el que nos gusta ver, pero no la degradación por causas humanas. Desorden, cristales rotos, pintadas o simplemente una lata de cerveza fuera de lugar... pierden toda la chicha del lugar.
Bueno, después de esta reflexión, os cuento brevemente un poco de historia de esta enorme conservera para que entréis en situación. Fue construida en 1928. Producía todo tipo de alimento en latas de conserva. Sardinas, anchoa, mejillones, pulpo... toda la materia prima era descargada directamente de los barcos pesqueros a la fábrica. Una vez allí era procesada, analizada y enlatada para distribuirla por toda España. Fue una importante firma que permaneció durante muchos años siendo de alta calidad. Como tantas otras empresas, la crisis económica fue la impulsora de su cierre en 2010, dejando sin trabajo a más de 400 trabajadores. Tras su cierre, han sido muchas las protestas y vigilancia, no solo por sus instalaciones, sino por su lograda arquitectura industrial.
El lugar es enorme, estas son solo unas fotos tomadas en las oficinas, laboratorio y enlatado de las conservas tras la vuelta después de algo más de un año de la primera exploración. Podéis ojear las demás estancias y el contraste con la primera visita a la conservera a principios del 2017 siguiendo la dirección en el archivo del blog:

Archivo > 2017 > Marzo > La gran conservera





Puesto médico:










El laboratorio:

















domingo, 30 de septiembre de 2018

Centro médico quirúrgico (2ª parte)



Continuando con la segunda parte del reportaje de este sanatorio, ahora ascendemos al resto de plantas del edificio. En donde estarían la recepción, habitaciones privadas de los pacientes, una sala de reanimación, cocina, lavandería, almacenes y lo más destacado el despacho principal.
Leyendo un poco la historia del sanatorio, como se contó en la primera parte del reportaje, inicialmente el edificio fue la vivienda particular de un emigrante adinerado allá por los años veinte, y luego pasó a manos de dos doctores que lo destinaron como sanatorio quirúrgico. Este cambio se puede ver notablemente en el salón principal de la vivienda, posteriormente convertido en el despacho del sanatorio, aun con la chimenea y librerías originales, donde aún permanecen auténticos libros de medicina antigua. Desde luego es una habitación que destaca con el resto de estancias del sanatorio, con camillas y aparatos médicos más actuales.
Como también se comentó en la primera parte del reportaje, este lugar lleva cerrado y abandonado desde 2011 y en el poco tiempo que duró “abierto”, desde comienzo de este año, ha sufrido bastante deterioro. Por eso actualmente ya se encuentra tapiado y con una esperanza de remodelación prevista para el año que viene.






























 Misma foto de la recepción tomada desde el cristal en 2015: