Villa vecina

 

Cerramos el año con la publicación de una de las mejores exploraciones de la temporada. 

Fue un día largo de urbex, esta era la última exploración del día antes de que cayera la noche. Pues como os podéis imaginar, cuando un lugar es bueno merece más tiempo, por lo que se nos hizo la noche allí dentro, admirando y fotografiando cada rincón de la casa.

Esta casa lleva abandonada muchos años, tanto es así que su propietario hizo un intento de escudarla tapiando varias de sus puertas y ventanas, con el fin de protegerla de posibles vándalos y ladrones.

Como siempre con el máximo respeto en este tipo de lugares, la exploramos y la fotografiamos. Era inevitable intentar averiguar las preguntas que siempre nos vienen a la cabeza tras ver un lugar así. Por qué han dejado todo así o quien está detrás de semejante casa.

Los signos de abandono y deterioro son evidentes, la pintura desgastada de los techos, la intensa humedad que hace proliferar el moho en los muebles, la podredumbre de los alimentos que quedaron en la cocina.. es una pena dejar morir lugares así, donde el lujo pasa a la decadencia en cuestión del inevitable paso del tiempo.















































La casa del guardia

 

Continuamos explorando todo el recinto de la fábrica hasta dar con un caseto un tanto diferente, con una puerta de madera y ventanas con persiana, lo que parecía más una vivienda que salas de almacenaje.

Tras apartar una densa capa de zarzas conseguimos abrir la puerta y efectivamente comprobamos que se trataba de una vivienda, concretamente la del guardia/conserje del recinto de la fábrica.

La casa era pequeña pero lo justa para aquella persona, que nos gustaría siempre poner cara y personalidad. Encima de una mesa había muchas cartas escritas a mano y diferentes documentos donde salían diversos datos y nombres de personas, con las que intentamos averiguar toda la información posible. Esa parte del urbex de ser detective en el propio lugar mola mazo.

En esa pequeña casa que ahora sería todo de estilo vintage, había cosas muy variadas, desde una máscara de judo, hasta un pequeño cocodrilo disecado. Pero también un trivial del 75-95, muchos trofeos, vinilos o muchas cartas y revistas variadas.